La I Asamblea General del curso 2025/2026, celebrada el 21 de noviembre, constituyó un espacio fundamental de diálogo igualitario y participación educativa, reafirmando la identidad del centro como una Comunidad de Aprendizaje. La sesión demostró que la gestión de los desafíos educativos y de convivencia se aborda desde la corresponsabilidad, integrando activamente las perspectivas de profesionales, familias y alumnado. La agenda, impulsada por las preocupaciones transmitidas, se centró en establecer estrategias de acción comunitaria, lo cual se alinea directamente con el principio de interacción y la creación de sentido de nuestro marco pedagógico.
Los dos temas principales abordados evidencian la aplicación práctica de la Inteligencia Cultural y la búsqueda de la transformación social. En el tratamiento de la pediculosis, se consensuó una acción proactiva y preventiva, incluyendo la difusión de recursos didácticos validados y la provisión de packs de prevención. El debate sobre la reducción del uso de pantallas en casa destacó por el intercambio de experiencias (horarios, uso de aplicaciones) y reflexiones de profundo calado ético sobre la vigilancia y el cuidado parental. El compromiso de la Comisión Mixta de sistematizar estas aportaciones en un documento o vídeo refuerza la línea de las actuaciones educativas de éxito (AEE), asegurando que el conocimiento generado en la comunidad se convierta en una herramienta de apoyo sistemático para todas las familias.
Finalmente, la Asamblea puso en valor el impacto directo de las AEE en el aula. Los testimonios de familias y alumnado sobre su participación en grupos Interactivos y tertulias Dialógicas —mencionando la facilidad de implicación y el sentimiento de alegría y orgullo por compartir el espacio de aprendizaje— son la mayor evidencia del éxito del centro. Esta vivencia refuerza la participación educativa de la comunidad como un pilar innegociable, ya que genera un clima emocional positivo y consolida el aprendizaje instrumental. Se aprovechó el turno abierto para promover las actividades deportivas vespertinas gratuitas, una medida que articula la respuesta del centro a las necesidades de la comunidad, fomentando la salud y el ejercicio físico como una alternativa estructurada y saludable al ocio digital.