El Colegio Santiago Apóstol Cabanyal, cuya entidad titular es la Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, ha cerrado con un balance extraordinario una edición muy especial de sus jornadas navideñas. El centro ha celebrado el décimo año consecutivo de esta iniciativa solidaria, reuniendo a 60 niños y niñas durante los días 23 y 24 de diciembre, y el 2 y 5 de enero.
Una década al servicio de la infancia Lo que comenzó hace diez años como una apuesta por la integración, se ha consolidado como un referente imprescindible en el Cabanyal. Durante estas jornadas, el colegio abrió sus puertas a todos los niños y niñas del barrio —fueran o no alumnos del centro— para ofrecerles una atención integral que combinó actividades de refuerzo educativo, deporte y ocio, junto con el servicio esencial de desayuno y comedor.
El director del centro, Jordi Bosch, destacó la importancia de esta trayectoria de una década: “El objetivo sigue siendo el mismo que el primer día: atender las necesidades reales de las familias y de los niños y niñas, desde una intervención integral. Tras una mañana de actividades lúdicas y la comida, regresan a sus casas con la jornada hecha y sus necesidades cubiertas”.
Apoyo institucional y voluntariado Esta décima edición de la Escuela de Navidad ha contado nuevamente con el respaldo de Cáritas Diocesana de Valencia y la dedicación de numerosos voluntarios. La iniciativa forma parte del compromiso comunitario de la Fundación Colegios Diocesanos San Vicente Mártir (programa «Un Verano Diferente» en coordinación con la UCV).
Un modelo educativo de éxito El Colegio Santiago Apóstol Cabanyal, perteneciente a la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, atiende mayoritariamente a familias en situación de desventaja económicamente, en gran parte pertenecientes al Pueblo Gitano. A través de la Comunidad de Aprendizaje, y con proyectos galardonados nacionalmente como «Un patio para todos», el centro lleva diez años demostrando que la apertura del colegio al barrio en Navidad, Semana Santa y verano es una herramienta clave para la cohesión social.
Estas colaboraciones, junto con la cesión por parte del Ajuntament de València de la Zona Santiago y el apoyo continuado de la Vicepresidencia Primera y Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, son el ejemplo de que el trabajo en red mejora las condiciones de vida de las personas y genera igualdad de oportunidades.
